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No es No
Por Ana Julia Jatar el Abr 26, 2008 | En Política, Día a Día, Opinión, Venezuela | Etiquetas: comunismo, constitución, elecciones, fraude, hugo chávez, reforma, totalitarismo
A Chávez le importa tres pitos que el país le haya “echao un parao” el pasado 2 de diciembre. Ya está claro que no acepta un “no” como respuesta y sigue con su plan de convertir a Venezuela en un país comunista a la Chávez. Es más, sabemos que el Presidente tenía ese proyecto escondido bajo la manga antes de ganar las elecciones presidenciales del 2006 y no lo hizo público porque las encuestas revelaban el poco apoyo popular a sus ideas de origen fidelista.
Luego de la derrota de su proyecto constitucional, llegó hasta a confesar cínicamente que había perdido porque le faltó tiempo para “convencernos". Toda esta descarada manipulación hay que tenerla en cuenta para comprender lo que nos está pasando y lo que se nos avecina.
Luego del pasado 2-D aprendimos que para Chávez las elecciones son sólo instrumentos para legitimar lo que le conviene; cuando las pierde, las ignora. Por eso en la practica –no en la verborrea– desconoce el resultado del referéndum del 2 de diciembre, contraviene la voluntad popular, nacionaliza y re-nacionaliza empresas, acaba con los sindicatos –como el de Sidor– por ser hijos del “capitalismo salvaje", insiste en una reforma educativa para adoctrinar a los niños, crea una policía nacional, juramenta su guardia pretoriana y, si encuentra oposición, le echa la culpa al “terrorismo mediático” por lavarnos el cerebro y aprieta el torniquete a los medios tele-auditivos. En síntesis, el Presidente se hace el loco y no acepta que No, es No.
¿Nos vamos a quedar de brazos cruzados? La segunda lección es la siguiente: al encontrarse en un año electoral, Chávez enfrenta su conocida tensión entre su apuro revolucionario y la conveniencia táctica de vestirse de cordero para ganar las elecciones.
Así como se llenó de amor y se pintó de azul durante la campaña de 2006 sólo para arreciar su proyecto radical al día siguiente de haber ganado, debemos esperar este año, retrocesos tácticos que no deben engañarnos. ¿Necesitamos más pruebas de su manipulación y su convicción de que carece de respaldo popular para sus ambiciones totalitarias? Como también aprendimos que no le gusta perder, las elecciones de noviembre representan un reto imposible para Chávez, lo cual nos puede costar caro. Sin ser triunfalistas, basta preguntarse ¿cómo puede ganar partiendo de una situación en la cual controla 90% de alcaldías y gobernaciones? Muy difícil, a menos que juegue aun más sucio de lo acostumbrado. Quizás por eso se corren rumores de cambios en el Consejo Nacional Electoral, y muy a la iraní se inhabilitan arbitrariamente a los oponentes con más chance de ganar. ¿Vamos a permitir que nos arranquen ilegítimamente el derecho de votar por quien nos dé la gana? En fin, un Chávez vestido de rojo o disfrazado de azul sigue y seguirá utilizando todo su poder para convertirnos en comunistas. Está en nuestras manos detenerlo, no dejarnos engañar y obligarlo a que respete la voluntad popular.
Venezuela es hoy un país encendido por la rabia y la frustración, el cual convive con otro adormecido por la cobardía y/o la corrupción.
La mala noticia para Chávez es que el primero crece indefectiblemente a expensas del segundo, y que ese país encendido seguirá saliendo a la calle para darle otro parao a Chávez y recordarle que No, es No todas las veces que sea necesario.
Lo fuerte es el Saqueo - Editorial de Tal Cual
Por Ana Julia Jatar el Abr 9, 2008 | En Política, Economía, Opinión, Venezuela, Noticias | Etiquetas: economía, fraude, tal cual, teodoro petkoff, venezuela
por Teodoro Petkoff
El saqueo del país está llegando a extremos francamente apocalípticos. Lo de los bonos de la Electricidad de Caracas alcanza nuevos niveles en materia de enriquecimiento ilícito. La operación es como sigue: la Electricidad de Caracas, ahora estatal, anuncia una emisión de bonos de deuda pública. Monto: 650 millones de dólares, a diez años y con intereses al 8,5%. El comprador los adquirirá, con una prima, al precio de 105%, es decir, por cada mil dólares de valor facial pagará 1.050. Denominado en dólares, el bono será pagadero en bolívares fuertes a la tasa oficial de cambio de Bs. F. 2,15 por dólar. Hasta aquí el procedimiento sigue la pauta de las colocaciones de otros papeles, que aseguran dólares pagados a precio oficial, vendidos luego en el mercado paralelo y la cochina va a los que parten y reparten. Pero en el caso de los bonos eléctricos, el comprador deberá vender obligatoriamente sus bonos a un comprador aún no identificado, el cual pagará en dólares. El precio de recompra fluctúa entre Bs. F. 3,42 por dólar y 3,60, porque el precio de “recompra” es con un descuento entre 62,7% y 66%. Es decir, por cada mil dólares de bonos el tenedor recibiría 627 o 660 dólares, según sea el descuento. Pero, y he aquí el kikirigüiki, el precio promedio de los bonos venezolanos en el mercado secundario es de 83% sobre su valor facial. De manera que los recompradores, todavía anónimos pero presumibles, estarían ganándose entre 170 y 200 dólares por cada 1.000 de bonos “recomprados” con los descuentos antedichos.
Compraste a 62 o 66 y vendiste a 83. La emisión completa (650 millones de dólares) produciría una “ganancia” entre 110 y 132 millones de
dólares.
¿Para esto fue que nacionalizaron la Electricidad de Caracas? ¿Para transformarla en “agente corporativo” de robos a la nación y enriquecimiento de funcionarios y operadores financieros del régimen? Ya no vamos a preguntar si el Presidente está enterado de esto o si esto se hace a sus espaldas. Porque no sólo es imposible que no esté enterado de las enormes vagabunderías que se están llevando a cabo con las colocaciones de bonos de deuda pública, sino que puede presumirse que habiendo sido convencido por Moris Beracha del mecanismo a utilizar para deshacerse, sin que dejen rastro, de las notas estructuradas, que entrañaron una pérdida patrimonial para la nación superior a los 3 mil millones de dólares, se tome un tiempo para monitorear personalmente el desarrollo de las operaciones.
Y eso que todavía no ha sido establecido oficialmente el cambio dual. Cuando eso ocurra, la orgía de corrupción que se nos viene encima dejará como unos robagallinas a los famosos operadores de Recadi. La descomposición moral de este régimen está tocando fondo; el fondo de la olla que están raspando ante la perspectiva de que Chávez tiene fecha fija de vencimiento.
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