Polar sobre el tejado
Por Ana Julia Jatar el14 Mar, 2009 | 3 reacciones »
Los gobernadores y alcaldes tampoco están solos, nosotros los elegimos
Tengo casi siete años escribiendo quincenalmente en este periódico. Les confieso que nunca un artículo mío había tenido el impacto que tuvo “Violinistas sobre el tejado” publicado en esta columna hace dos semanas. En ella hice un llamado desesperado al respeto y la tolerancia antes de que esta maquinaria de odio y miedos llamada revolución bolivariana nos termine de comer a todos. Me salí de esa perfecta mezcla de cerebro y vientre, de ese diccionario al cual las mujeres tenemos acceso privilegiado y que nos permite expresar en pocas palabras pasión y razón.
Recibí cientos de mensajes de venezolanos que desde esta tierra o desde su exilio obligado en otras latitudes se sintieron identificados con mi historia: nietos de inmigrantes que le dieron todo al país y que ahora no tienen patria; judíos que al llegar aquí pensaron que llegaban a la verdadera tierra prometida y que la abandonan por el antisemitismo de este gobierno, madres preocupadas por la falta de oportunidades, muchachos que quieren quedarse pero saben que tienen que buscar horizontes donde todavía existen, cientos de mensajes de discriminados por razones políticas a quienes les dediqué mi libro Apartheid del siglo XXI y lloran sus carreras perdidas. Me llegaron palabras de una lluvia de lectores que representan miles de venezolanos preñados de angustia, deprimidos por este atropello constante desde la cabeza del poder, por no saber para dónde vamos y lo que es peor aún, de no saber hacia dónde nos quieren llevar.
Desafortunadamente, en algo tengo razón, todos seguimos siendo violinistas sobre el tejado. Esta semana le tocó a Polar tratar de mantener el equilibrio sobre el inclinado techo de uno de los mayores actos de abuso de poder que hayamos visto los venezolanos en directo y por televisión.
Un presidente todopoderoso, un Chávez iracundo, frenético de odio montando un pleito de su propia cosecha, macerado con la bilis de sus odios y complejos retando a un Lorenzo Mendoza, cabeza de Empresas Polar, un ciudadano común, un empresario ejemplar y miembro de una familia que siempre le apostó a este país. Pero es que el ególatra de Chávez no soporta el éxito ajeno. Le enferma la popularidad de Polar y el que la harina PAN sea compañera inseparable de nuestras arepas y empanadas de cazón, le quita el sueño. Los tiene en la mira, entre otras cosas, porque sabe que se le acaba la plata y ahora pretende repartir a la jauría lo que cada uno ha construido con su propio esfuerzo. Por eso esta lucha no es sólo de Lorenzo Mendoza, Polar somos todos.
Como Chávez no soporta que nadie le haga sombra, esta semana también utilizó a la Asamblea Nacional para inconstitucionalmente revertir la descentralización y quitarle poder a gobernadores y alcaldes. Los gobernadores y alcaldes tampoco están solos, nosotros los elegimos; como tampoco los sindicatos que ven sus derechos cercenados.
Esta noche el maestro Abreu ofrecerá un concierto por la tolerancia luego de que la Orquesta Mariscal de Ayacucho se negara a tocar en el Violinista sobre el tejado por ser una obra judía. Excelente gesto del maestro Abreu. Ojalá que el mundo que aplaude a nuestros jóvenes músicos se entere de que en la cuna de esa maravillosa orquesta se discrimina y se amedrenta a artistas, empresarios, obreros, estudiantes, a alcaldes y gobernadores por pensar distinto. Nadie puede solo, esta lucha es de todos, si no lo entendemos así estamos perdidos.
Publicado en el Diario El Nacional edición del día 14/03/09 página A13
3 comentarios
Ana Julia, si deseas cambiar el enlace del "martha sin mordaza", ahora es sólo mi nombre.
http://www.marthacolmenares.com/
Abrazos
America Latina unida en contra de la intolerancia, la dictadura, la violencia y la corrupcion.
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