La última derrota
Por Ana Julia Jatar el20 Dic, 2008 | 1 reacción »
El referéndum para decidir sobre la reelección presidencial indefinida va, y va porque así lo quiere Chávez.
Sin embargo, sin darse cuenta, enceguecido por su insaciable apetito de poder, pudiera estar cometiendo el error más grande de su carrera política, este referéndum puede terminar siendo su derrota definitiva.
No sería la primera vez que un líder carismático y enfermo de poder se estrelle contra el muro de su propia ambición. Ya le pasó a Napoleón en Waterloo y a Hitler con la invasión a Rusia. Y es que hay gobiernos que mienten y son malos pero hay otros que se creen sus mentiras y son peores. En este caso, el que Chávez se crea sus mentiras ha terminado siendo peor para él y para su propia causa.
Hay quienes argumentan que debido a la crisis económica que se le avecina al Gobierno, a éste le conviene adelantar el referéndum. Bajo esta lógica, en la oposición deberíamos mantener una estrategia dilatoria, es decir, jugar el juego que Chávez nos jugó en el referéndum revocatorio, y esta vez ser nosotros quienes demoremos el proceso para que tenga menos plata para aceitar las manos y los bolsillos de sus “seguidores". Con el derrumbe de los precios del petróleo 100 dólares por barril en 6 meses es cierto que Chávez no tendrá con qué mantener a muchos de sus despreciables mercenarios.
Todo ello es verdad, sin embargo, este análisis obvia el hecho de que la propuesta de enmienda constitucional de acuerdo con todas las encuestas coloca el No muy por encima del Sí. Por lo tanto, si esto es cierto, como parece ser, a la oposición le conviene, más bien, que el referéndum se lleve a cabo lo antes posible, es decir, antes de que a Chávez se le ocurra una maquiavélica estrategia de terror, anarquía o simplemente fraude para burlarse de la voluntad popular.
Analicemos los números electorales. La oposición ha demostrado que tiene 5 millones de votos sólidos en las últimas elecciones. En las del 23 de noviembre pasado la diferencia con el chavismo fue muy pequeña, según algunos cálculos salimos empatados o con 300.000 votos de diferencia. Basados en estos resultados, les hago la siguiente pregunta: además de los votos que sacamos en Zulia, Miranda, Carabobo, Nueva Esparta, Alcaldía Metropolitana donde obviamente va a ganar el No, ¿cuales creen ustedes que son las probabilidades de que pierda el Sí en Bolívar, Guárico, Barinas, Lara y Portuguesa? Los chances son altísimos por tres razones: los votos opositores que fueron divididos en esos estados que se suman al No, los votos de la disidencia en estados que perdimos y los votos o la abstención de los chavistas que no están de acuerdo con la reelección indefinida.
Por ejemplo, me cuesta ver al gobernador Falcón en Lara haciendo campaña por el Sí…
Y es que hay muchas razones para la consolidación de un gran movimiento por el No. Por ejemplo, No a la indignidad de obligar a los trabajadores públicos a ir a las marchas y a todo acto oficialista, No a los miles de muertos producto de una guerra civil no declarada pero estimulada por Chávez, No a los miles de millones de dólares regalados para comprar armas mientras los hospitales y las escuelas se derrumban de desidia. No a la mentira, No a la corrupción y al abuso de utilizar los bienes públicos para propaganda personal. No a la impunidad, desde la muerte de Danilo Anderson hasta las víctimas del 11 de abril. No a utilizar el Poder Judicial como vendetta política. No a un presidente que amenaza con destruir y “pulverizar” a aquel que piensa distinto.
En fin, No a un Chávez que llegó a la presidencia en 1998 y no se quiere ir ni en el 2012, catorce años son más que suficientes para destruir un país.
¡Ya basta!
Publicado en el Diario El Nacional edición del día 20/12/08 página A11
1 comentario
Para empezar no estoy tan seguro de que podamos contar al voto chavista-disidente como nuestro. A pesar de que los que votaron por Acosta Carlés o Manuitt obviamente no apoyaron al candidato del PSUV en sus regiones, no veo cómo podemos concluir objetivamente que ellos están contra Chávez. ¿Qué podrías decir al respecto? francamente me gustaría encontrar un argumento contundente que demostrara el apoyo de la población "disidente" a la causa opositora... O por lo menos en contra de la causa chavista de perpetuidad en el poder.
Por otra parte también hay que considerar aquellos estados y alcaldías en las opositores votaron por los candidatos chavistas. El caso más representativo vendría siendo el de Lara, estado en el que Henry Falcón arrasó con un 75% de los votos. En Lara lo que privó fue la capacidad gerencial del candidato y NO la tolda política. Podríamos afirmar que una parte importante de ese 75% corresponde a electorado netamente opositor; esto se sustenta en los resultados del 2D, fecha en la que el NO ganó en Lara, con un 51%.
Saludos.
Dejar un comentario
| « Chávez, Castro y Obama | Cualquier cosa » |