¿Qué pasa cuando los representantes del pueblo dejan de pensar?
Por Ana Julia Jatar el6 Ene, 2007 | 4 reacciones »
Hoy 5 de Enero comenzó el primer periodo de sesiones de la Asamblea Nacional de Venezuela. En ese acto de instalación, los asambleístas dejaron claro y lo repitieron hasta el cansancio, que en este año 2007, viene una profunda transformación legislativa para darle paso a una Venezuela socialista. La presidenta reelecta de la Asamblea Nacional Cilia Flores, decidió justificar este giro de timón hacia la izquierda, con una conveniente –para su causa- interpretación del resultado electoral: el pueblo al votar por Chávez votó también por un proyecto, es decir, por el Socialismo del Siglo XXI. No parece importarle a los legisladores venezolanos el que todas las encuestas digan lo contrario, menos aún, el que nadie sepa de lo que se trata ese anunciado socialismo y para la sorpresa de todos, se evidenció en el acto de instalación de hoy, que tampoco los congresistas sabían de lo que se trata. Mas aún, de acuerdo a lo que se escuchó en ese acto, aquí el único que tiene la palabra para indicar hacia donde vamos es “el líder” Hugo Chávez. Si lo que dice el Presidente responde a lo que piensa, tampoco lo sabemos, mi interpretación es que los intelectuales de su programa son marxistas importados pero igual vamos a una etapa de pensamiento único, en este caso imperialismo de ideas foráneas gastadas y hacia la negación de toda pluralidad.
Hoy, en el recinto del Parlamento asombraron muchas cosas. Entre otras, asombraba la facilidad hueca con la cual los parlamentarios repetían “socialismo”, “solidaridad”, “igualdad”, “revolución” y “Socialismo del Siglo XXI” sin que ninguno hiciera el esfuerzo de explicarlo, sin que nadie cumpliera con la responsabilidad de por lo menos informar el espíritu de esas iniciativas legislativas que impactarán de manera determinante la vida de todos.
Preocupaba la ligereza con la que anunciaron las reformas a la Constitución sin elaborar sobre su naturaleza o su motivación. Así estamos los venezolanos, a la deriva en todo…hasta en la definición de nuestras reglas de convivencia como país. Y es que esta asamblea nos anunció hoy que ya aceptó de antemano cualquier cosa que diga Chávez quien en este proceso tiene la batuta de nuestro destino. El acto inaugural de las sesiones del parlamento fue un lamentable show de total genuflexión al poder del Presidente a quien todos confesaron lealtad absoluta. Por ello nos anunciaron que tendremos que esperar su alocución del 10 Enero para enterarnos de cuales serán finalmente las directrices de ese Socialismo del Siglo XXI. Sólo después de ella se podrá establecer la agenda legislativa del año 2007. En otras palabras a los señores representantes del pueblo se les tiene prohibido pensar… imaginense cuál será el derecho a hacerlo por parte del pueblo.
Y es que se llegó a decir hoy en el recinto del congreso nacional, que en esta nueva etapa debería evitarse el debate. Como lo oyen, se dijo en dos platos algo así como que ¿Para que perder el tiempo en decir todos lo mismo? ¡Si todos estamos de acuerdo con lo que dice el líder! Más aún, Francisco Ameliach llegó -entre aplausos- en nombre de su moribundo partido el MVR, a proponer que se acabara con esa “perdida de tiempo” heredada de la actividad parlamentaria de la Cuarta República según la cual todos los partidos ejercen el derecho a tomar la palabra y emitir opinión sobre un tema. Según este asambleísta emeverrista, ¿para que esa habladera?
En síntesis, según los representantes del pueblo reflejado en el ambiente de fiesta revolucionaria que transpiró el acto de hoy, tendremos un partido único en el cual todos estarían de acuerdo con lo que diga Chávez, lo cual es a su vez, es lo mejor para el bienestar presente y futuro de todos. Por lo tanto, ellos representan un parlamento donde nadie discute, nadie expresa su opinión, nadie disiente, en fin, nadie piensa porque eso de pensar y expresar las ideas, eso es perder el tiempo.
Pero donde no hay libre pensamiento no hay ideas y donde estas desaparecen dejan de aparecer las soluciones a los problemas. Tal como lo demuestra la historia, las sociedades totalitarias terminan colapsando bajo el peso de su propia intolerancia.
Es cierto que sobreviven en la Asamblea Nacional venezolana algunas voces de alerta como la de Ismael García diputado por Aragua del partido Podemos, quién en mi criterio, de manera valiente les salió al paso hoy y defendió la necesidad de debatir, e insistió en colocarle el apellido “democrático” al socialismo. García llegó a decir que había que buscar los “espacios” para incorporar a la oposición democrática, esa que por cierto y por si acaso se les olvida representa por lo menos al 40% del país. Pero desafortunadamente chavistas como Ismael García -por ahora- no tienen cabida en este país rojo-rojito donde pensar esta prohibido... Repito, por ahora.
4 comentarios
Luego de leer esta sección de tu artículo
...
"Tal como lo demuestra la historia, las sociedades totalitarias terminan colapsando bajo el peso de su propia intolerancia."....
No pude dejar de pensar en que quizás hay dos cosas que indirectamente ayudan a colapso de regímenes como este.
1) El instinto individualista y de supervivencia del ser humano, y en particular en nuestro caso Venezolano el "pedigree" independentista de nuestro pueblo.
2) La profunda incompetencia -que nada tiene que ver con audacia- de los miembros de este gobierno. A diferencia quizas del pasado de otros paises, este regimen esta lleno de oportunistas quienes tienen la ideología en las visceras y en la lengua. Aquellos miembros que tienen algo de ideas en la mente, es porque creen en una ensalada de frutos en descomposicion que cada vez recibe y da desechos.
Un fuerte abrazo,
Ozzie.
P.S: Tiempo sin comentarte pero ningun post sin leerte.
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